lunes, 16 de julio de 2007

SACRIFICIOS Y LAGRIMAS CONVERTIDOS EN DOLARES

Desde que era muy pequeño recuerdo que muchos de mis amigos decían que cuando fueran grandes no querían ir a la universidad porque su ideal era irse a los Estados Unidos, y de el objetivo era conseguir el tan ansiado sueño americano, y de hecho desde la década de los setenta hasta los noventas, era un sueño que con sus sacrificios, aun tenia mucho que dar para la superación personal de quienes emigraban para este país, que según la mayoría de los que vivimos en América Latina, mana leche y miel, y de hecho ese es el pensamiento en general y el sueño de venir a estas tierras que viven en la comodidad y el modernismo. Lo que sucede es que cada día que pasa el sueño americano, para nuestros hermanos inmigrantes se vuelve una pesadilla, porque cada día mas se le cierran las puertas para su legalización y su estadía, a causa de todo esto, la gran justicia de la que habla el tío sam, se ha vuelto una injusticia, es duro decirlo, pero el borbandeo en contra de nuestros hermanos aquí, recrudece cada día mas, hasta el punto de que en varios estados son considerados y juzgados como criminales, el delito a mi parecer, es querer trabajar y dar lo mejor de si para su desarrollo personal y el de sus familias en el salvador o en cualquier país del América Latina. Es difícil ver que la discriminación en varios estados es latente y se respira a metros de distancia, el trabajo es cada vez más escaso y si no tienes documentos legales ninguna empresa contrata a nadie por miedo a las grandes multas que ponen los condados. Ahora bien, lo que me parece interesante es que al leer lo anterior nos indignamos y echamos culpa a medio mundo, y es lógico, justa razón tenemos para hacerlo, porque no es justo que por no hablar un poco de ingles o no ser norteamericanos se les trate de esa forma, pero quiero a través de estas líneas hacer conciencia de lo difícil que se torna la vida para muchos en este país, el salario que muchos ganan aquí es desproporcionado en comparación con el costo de la vida aquí. Es por esta razón, que me da mucha tristeza el ver que muchos malgastan de una forma desbaratada e injusta las remesas que estos cristos sufrientes envían, sin darse cuenta que aquí ganar cien dólares, implica hasta 10 horas de duro trabajo, quizá bajo el calor o el frío que nunca nos hemos imaginado en el salvador, lo duro que es, porque no hemos experimentado esas altas o bajas temperaturas que se viven aqui, o la exposición a los químicos para hacer la limpieza o la discriminación e insultos que ellos tienen que vivir, la incomodidad con la que algunos viven, la soledad y la tristeza de añorar a los suyos, a veces suprimiendo algunas de sus comidas o su vestuario mismo para enviar la ayuda a sus hijos, hijas o parientes en general, el pensamiento de algunos es quizá que el dinero, - por ser Estados Unidos se recoge como hojas en el jardín - mas no saben lo duro que es conseguirlo. Suena bonito y ceremonioso decir esta en Estados Unidos, pero la realidad vivida aquí es mas dura y difícil de lo que uno se imagina. Recuerdo que una vez alguien celebro una fiesta de cumpleaños a toda pompa, mi pregunta fue, ¿no cree usted que es demasiado dinero para este cumpleaños? La respuesta fue sencilla, no se preocupe, si el papá esta en Estados Unidos, el paga todos los gastos, entendí que lo que quería decir era, a mi no me cuesta, que no importa cuanto malgastemos, lo haremos así, me parece una falta de respeto, y de caridad, para ellos, el hecho de que no se economice o se invierta de una forma correcta el poco dinero que ellos puedan enviar. Espero equivocarme, pero hay muchos jóvenes en esta ciudad que no se han interesado por estudiar o al menos por sacar notas rescatables en los Institutos o en las universidades porque están, esperanzados a que los que están fuera enviaran y pagaran todos sus caprichos y sus antojos, las marcas de los zapatos de moda o las excursiones, o fiestas que se les ocurra hacer, hay jóvenes y porque no decirlo adultos también, que son como pequeños pájaros recién nacidos que esperan, el alimento sin ningún esfuerzo, y revisan la cuenta del banco cada mes, y cuando no ven la cifra usual se ponen molestos y el decir es, es que ya no me quiere o se olvido de mi. La semana pasada atendí en mi oficina a una señora que estaba preocupada porque su hija en El Salvador le había pedido ochocientos dólares, porque iba a concursar como candidata en su escuela y quería ganar, porque su sueño era aparecer en las fotos de la reinas de su escuela, ella me decía, que no tenia suficiente dinero para enviarle, y que se sentía triste que no le consideraban ni se imaginaban lo duro que era tener dos trabajos, y dormir seis o siete horas cuando mucho, para poder dar abasto con los gastos. Me puse a pensar, que injustos se vuelven muchos hijos en nuestros países. Alguien podrá decir, ellos tienen la culpa porque todo lo que les piden se los dan, es correcto ese argumento, pero lo que ellos buscan es hacer sentir bien a sus hijos, pero a la vez creo que se merecen respeto, y creo que lo mejor que podemos hacer mostrarles ese respeto, y no malogrando de una forma desmedida lo que ellos ganan en este lejano país, con esfuerzo y sacrificio, y que cada día se torna mas difícil. Hago un llamado a los muchachos, a que al menos estudien y aprovechen que tienen ese soporte de parte de sus padres. Que Dios les bendiga.

3 comentarios:

carla dijo...

Hola Palex, bueno asta famoso de me isites ya bueno cuidate salu

carla dijo...

Hola Alex, bueno que cosa asta famoso eres, jajajaja bueno cuidate

P. José Luis dijo...

estimado padre, he visto tu blog y me ha gustado, yo tbn soy sacerdote, 31 años, de argentina, tbn de la renovación carismatica. quisiera que nos ayudemos mutuamente, si te parece a difundir nuetros blog. el mio es: http://padrejoseluis.blogspot.com